Sin entrar a evaluar las casusas de esta situación (para unos previsible y anunciada y para otros no tanto), ni la tesitura en que queda la plantilla de trabajadores (que cuando menos podrán cobrar la prestación de desempleo), lo cierto es que una vez más los grandes perjudicados son los porteadores efectivos; esos cientos de transportistas que prestaban como subcontratados sus servicios al Grupo Martinez Souto y que no solo no cobrarán su trabajo, sino que habrán de hacer frente a los gastos generados en la realización de los portes ( gasóleo, letras del camión, ruedas, seguros, etc.).
Pero en este marco de desazón y de problemas, quiero poner de manifiesto que no todo son malas noticias, pues esta situación, negativa, ha permitido evidenciar que el trabajo desarrollado por las organizaciones del transporte en los pasados años, como FEGATRAMER y especialmente por la CETM, han dado sus frutos, me refiero a la inclusión en la última reforma de la LOTT de la denominada Acción Directa.
Este sencillo mecanismo jurídico, se ha evidenciado, en este caso concreto, como una verdadera garantía legal que ha permitido que una gran parte de los transportistas perjudicados por los impagados de Martinez Souto puedan cobrar sus créditos por entero simplemente dirigiéndose contra los intervinientes en la cadena de subcontratación e incluso conta el cargador principal. De esta forma, todos aquellos porteadores efectivos que han sufrido estos impagados han cobrado o están en vías de cobrar las facturas impagadas, quedando únicamente al margen de esta garantía aquellos transportistas que trabajaban en la cadena interior de Martinez Souto (especialmente en el movimiento de paquetería, entre sus almacenes o de estos a los destinatarios finales), quienes habrán de concurrir como acreedores ordinarios al concurso, con pocos visos de recuperar sus créditos aunque cuando solo fuese parcialmente.
Por eso hoy creo justo recordar y felicitar a estas organizaciones ( FEGATRAMER y CETM) que, con su trabajo, con su perseverancia han hecho posible esta acción directa y muy especialmente al Diputado Andrés Ayala que con una especial sensibilidad supo hacer suyos los planteamientos y necesidades del sector del transporte plasmándolos en la redacción del texto de esta acción directa que defendió con éxito en el Congreso y hoy opera como una verdadera garantía para el porteador efectivo en el mercado de transporte español.
Revista Transporte Profesional