
La salud de los conductores profesionales se ha convertido en uno de los grandes desafíos del transporte por carretera. Fatiga, estrés, problemas musculares, mala alimentación, aislamiento y salud mental fueron algunos de los asuntos que protagonizaron el foro “Salud en Ruta by AXA”, una jornada que reunió a expertos médicos, empresas del sector y especialistas en bienestar laboral para analizar cómo mejorar la calidad de vida de los transportistas.
Durante el encuentro quedó patente que el bienestar del conductor ya no es sólo una cuestión individual, sino también un factor estratégico para las empresas de transporte y para la seguridad vial.

Patricia Alonso, directora médica de Oferta Salud de AXA, abrió la jornada poniendo el foco en la incertidumbre constante con la que conviven los profesionales del transporte. “Sin ustedes, España se para”, subrayó, destacando el papel esencial —y muchas veces invisible— que desempeñan los conductores en la economía.
Alonso recordó que el transporte es una profesión marcada por largas jornadas sentado, altos niveles de estrés, fatiga y soledad. En este contexto, defendió la importancia de actuar antes de que aparezcan los problemas de salud y de ofrecer a los trabajadores herramientas de protección y asistencia médica adaptadas a la realidad del transporte.
“La salud no es sólo la ausencia de enfermedad, sino la capacidad de seguir adelante y cumplir con el trabajo diario”, explicó. Además, señaló que las empresas que cuidan de sus trabajadores son más competitivas y tienen una mayor capacidad para atraer y retener talento, uno de los grandes problemas actuales del transporte.
El bienestar del conductor, una prioridad empresarial
La primera mesa redonda estuvo centrada en la responsabilidad empresarial y en las iniciativas impulsadas por compañías vinculadas al transporte.

Ángeles Ruiz, directora de marketing de Andamur, explicó cómo la empresa ha evolucionado desde una pequeña estación de servicio hasta desarrollar un modelo centrado en el “cuidado del chófer”. El objetivo, aseguró, es que sus áreas de descanso se conviertan en “la casa en el camino” para los transportistas.
Entre las medidas implantadas destacan espacios deportivos en las áreas de servicio, programas de ejercicio adaptados a la vida en ruta y facilidades para que los conductores puedan cocinar comida saludable durante sus descansos.

La compañía también impulsa campañas de concienciación en redes sociales y actividades de ocio vinculadas al ejercicio físico, como las “bicilicuadoras”, bicicletas estáticas con las que los participantes elaboran batidos de fruta mientras pedalean. Además de mejorar su salud, cada litro generado se transforma en donaciones a bancos de alimentos.
Por su parte, Katia Reis, directora de Recursos Humanos de Ontime, explicó que la estrategia de la compañía se basa en tres pilares: prevención, cuidado y seguimiento. La empresa, que cuenta con 7.000 empleados, ha reforzado la formación en comunicación con el conductor y dispone de seguros médicos y asistencia sanitaria para atender tanto patologías físicas como problemas psicológicos.

Entre las lesiones más frecuentes detectadas por la compañía destacan los esguinces de tobillo al bajar del camión, además de los riesgos asociados a las altas temperaturas durante el verano
Nutrición y descanso: claves para prevenir enfermedades
La alimentación saludable fue otro de los grandes temas abordados durante la jornada. Amelia Cantarero, especialista en nutrición, advirtió de que muchos conductores presentan factores de alto riesgo cardiovascular, como obesidad, hipertensión, tabaquismo, diabetes o sedentarismo.
La experta insistió en la relación directa entre falta de sueño y mala alimentación, ya que dormir poco incrementa la necesidad de consumir azúcares y alimentos energéticos para mantener la atención al volante.
Entre las recomendaciones planteadas destacó la importancia de llevar una nevera en la cabina, evitar ultraprocesados, hidratarse correctamente y apostar por alimentos sencillos como fruta, frutos secos, legumbres o conservas de pescado.
“La mayoría de los conductores profesionales son una bomba de relojería”, Amelia Cantarero, médica
También subrayó la necesidad de mantener horarios estables de comida y descanso, algo especialmente complicado en el transporte por carretera. “No tener horarios influye negativamente en la salud del conductor”, explicó.
Además, recordó que el 42% de las causas de accidente en carretera tienen origen humano, por lo que mejorar hábitos de vida puede repercutir directamente en la seguridad vial.
Problemas musculares y sedentarismo
La mesa dedicada a la salud física puso el foco en las consecuencias del sedentarismo y de las largas horas al volante. Eva Pedroche, fisioterapeuta y experta en problemas de espalda, explicó que los problemas lumbares son los más habituales entre los conductores, aunque también son frecuentes las dolencias cervicales, de hombros, cadera o problemas circulatorios en las piernas.
“La combinación de falta de movilidad y vibración continua del asiento acaba traduciéndose en dolor muscular”, señaló.
La especialista alertó además de la normalización del dolor dentro del colectivo y recordó la importancia de detectar señales de alarma como hormigueos, dolor persistente o dependencia de analgésicos.
Entre las recomendaciones más repetidas durante la jornada destacaron el descanso adecuado, la hidratación frecuente y la realización diaria de ejercicios de movilidad antes de iniciar la ruta.
En esta línea, Sofía Maite Arellano, bióloga y entrenadora incidió en que el ejercicio físico no sólo mejora la condición muscular, sino también la salud mental y la prevención de enfermedades como diabetes, hipertensión u osteoporosis.
“Con sólo cinco minutos diarios de ejercicio ya se notan mejoras, aunque lo ideal sería entre 20 y 25 minutos al día”, Eva Pedroche, fisioterapeuta
La salud mental, un reto pendiente en el transporte
Uno de los momentos más impactantes del foro llegó con la intervención de Sofía Pérez Caballero, centrada en la salud mental de los conductores profesionales.
La especialista recordó que la cabina del camión también es un lugar de trabajo y advirtió de que los problemas psicológicos en el transporte son un asunto directamente relacionado con la seguridad vial.
Según los datos expuestos durante la ponencia, en el primer semestre de 2025 se registraron 420.800 bajas laborales por trastornos mentales, mientras que un 72% de los transportistas reconoce ocultar sus problemas psicológicos.
“La soledad pesa muchísimo” Sofía Pérez Caballero, psicóloga.
Horarios irregulares, aislamiento, presión del “just in time”, problemas de sueño, robos, microaccidentes o agresiones forman parte de los factores que afectan al bienestar emocional de los conductores.
Además, Pérez Caballero denunció el estigma que sigue existiendo en el sector del transporte: “El camionero tiene que ser fuerte y aguantarlo todo. Normalmente no pide ayuda hasta que es demasiado tarde”.
La experta insistió en la necesidad de que las empresas desarrollen protocolos específicos, formación emocional y medidas preventivas para detectar señales tempranas como irritabilidad, somnolencia, errores operativos o aumento del consumo de estimulantes.
La conclusión compartida por los participantes fue clara: cuidar la salud física y mental de los conductores ya no es una opción, sino una necesidad para garantizar la sostenibilidad del transporte y mejorar la seguridad en carretera.



































