
Ovidio de la Roza pertenece a una generación que supo entender desde el principio el valor del asociacionismo en el sector del transporte, aunque muchas veces quedara invisibilizado. Según Carmelo González, presidente de la CETM, “cada vez es más difícil encontrar a gente con interés, criterio y un compromiso desinteresado con el sector”.
“No es casual que esto se realice aquí, en su tierra. No ha habido nadie que haya trabajado tanto por el sector del transporte desde su comienzo. Hemos vivido avances en muchos sentidos (transición ecológica, digitalización, incorporación de España en la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea) y todo eso lo ha vivido Ovidio” aseguró el presidente de la CETM.
Agradecimiento por la Medalla de Honor de la CETM
Tras recibir un prolongado y caluroso aplauso por parte de los asistentes al congreso, le tocó el turno de hablar al homenajeado: “después de tantos años de ser yo el que entregaba las medallas, estoy ciertamente desubicado. Recibo esta medalla de honor con un sentimiento de agradecimiento de parte de un sector al que he dedicado mi vida. Casi 50 años de actividad asociativa, no veo cargos: veo personas, generaciones enteras que han sustentado con su trabajo silencioso la economía de este país”.

“Siento un profundo orgullo de haber presidido Asetra, el Comité Nacional de Transporte por Carretera y la CETM con una idea muy simple: defender el sector con lealtad y con voluntad de servicio. No han sido años fáciles, se han tratado desafíos de todo tipo (algunos de ellos, insalvables), pero al final se han conseguido avances”.
Por último, Ovidio de la Roza aseguró que “este reconocimiento no es un punto final, es el recordatorio de que el transporte por carretera necesita voces que defiendan la actividad, y veo con satisfacción que están presentes. En este momento me gustaría recordar a Alfredo Irisarri, recientemente fallecido, y a las personas clave en representar la esencia de la CETM”.



































