
"Vivimos tiempos complicados, pero lo primero hay que reconocer las cosas, lo siguiente, reconocer las causas y por último ponerse manos a la obra" ha contado en su conferencia.
"La economía está dopada: con el gasto público al 47% del PIB, tenemos un récord de impuestos (43% del salario frente al 34% del OCDE), la deuda pública está por encima del 100% y la productividad estancada desde el 2000. Somos campeones del desempleo y del maquillaje: teniendo 2,4 millones de parados, 3,9 millones perciben subsidio de desempleo. Tenemos este paro porque se protege al que no quiere trabajar y se castiga al que quiere contratar. Se estigmatiza el esfuerzo, se considera el trabajo como castigo, hay un absentismo protegido, subsidio versus salario" ha señalado.

El conferenciante alertó de la decadencia de las bases éticas y morales: "estamos en una sociedad en la que creemos que todos tenemos derechos y no responsabilidades. Sólo existen tres derechos fundamentales: seguridad personal, propiedad privada y libertad".
También aseguró que "no es lo mismo la igualdad que el igualitarismo: yo creo en lo primero, pero no en lo segundo. El igualitarismo detiene el progreso, por eso no estoy de acuerdo con ello".
Nos han impuesto un consenso sin debate. Nuestros líderes europeos no nos quieren más prósperos, sino moralmente superiores, pero dependientes energética, industrial, agroalimentaria y militarmente
En su opinión, "somos los ciudadanos los que hemos de decir al Estado lo que podemos o no hacer. Esto pasa en Estados Unidos (recogido en la Constitución) pero en Europa pasa al revés".
¿Qué factores facilitan la inversión en un país? "La estabilidad política y social, seguridad jurídica, predictibilidad legislativa, mínima complejidad burocrática, ausencia de corrupción, fiscalidad atrayente, fuerza laboral formada, etc. La solución es libertad y más libertad. Los hombres libres no se preguntan qué va a pasar sino qué vamos a hacer" finalizó diciendo.
Bienvenida al 20º Congreso Nacional de Transporte de Gijón
El presidente de ASETRA, Ovidio de la Roza, inició su discurso de bienvenida invitando a los congresistas a sumergirse en una tierra- Gijón- “que ha sabido reinventarse a lo largo de la historia sin perder el rumbo”. Una tierra donde su paisaje de mar y montaña se entrelazan y conviven a la perfección con un verde intenso y un mar bravo, y en el que su clima tiene un carácter especial. Como no podía ser de otro modo, de la Roza alabó la gastronomía asturiana, animando a los participantes en este 20 Congreso a saborear todos los encantos de esta hermosa tierra, en un encuentro que deseó fuera fructífero.
Por su parte, Carmelo González, presidente de la CETM, afirmó que esta edición será el “centro del debate económico y territorial de nuestro país, con la vocación de ser útiles, analizar experiencias y buscar respuestas a los desafíos que tiene nuestro sector, para ponerle en el lugar que le corresponde”.
González señaló que “vivimos en un entorno exigente y cambiante con estructurales y continuas crisis, lo que exige propuestas concretas en todos los ámbitos económicos y laborales”. Después de mencionar que el transporte tiene futuro y la CETM capacidad para liderar el cambio, aseveró que “somos imprescindibles, nos adaptamos y estamos donde se nos necesita”.

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, agradeció el esfuerzo que hay “detrás de cada camión, de cada mercancía que se transporta, de cada fábrica que produce; un esfuerzo que aún no es reconocido como se merece. Nunca olvidaremos que siempre estuvisteis ahí en los momentos más difíciles de la pandemia".
Por último, felicitó a Ovidio de la Roza por la merecida medalla de honor que le acaba de conceder la Confederación, “en reconocimiento a décadas de trabajo; la ciudad de Gijón también lo agradece y te felicita por ello”



































