
Desde el inicio del conflicto en Irán, la CETM ha venido advirtiendo, con datos objetivos, de la intensidad y rapidez con la que se está produciendo la subida del precio del gasóleo. En apenas tres semanas, el incremento ha superado el 32%, una evolución notablemente más acusada que la registrada tras el inicio de la Guerra de Ucrania, donde la escalada fue más lenta y progresiva (casi 40% al cabo de cuatro meses).
Ante esta situación, las medidas anunciadas, que incluyen una ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo para los transportistas, no se ajustan plenamente ni a la urgencia ni a la magnitud del problema.
El transporte por carretera soporta una presión creciente sobre sus costes operativos, con un impacto directo en la viabilidad de miles de empresas de todos los tamaños
Costes de explotación
El combustible representa uno de los principales costes de explotación y en situaciones excepcionales como la actual es imprescindible la adopción de mecanismos eficaces que permitan amortiguar su impacto.
Además, el presidente del Gobierno no ha anunciado en rueda de prensa la existencia de ayudas directas por vehículo y la actualización de la fórmula de compensación del combustible, tal y como había reclamado el transporte.
La CETM está a la espera de la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del Plan Integral de Respuesta a los efectos de la guerra en Oriente Medio para confirmar si estas cuestiones finalmente se incluyen y hacer una valoración mas exhaustiva del contenido de las medidas.
Preocupa la duración prevista para la puesta en marcha de las medidas que deben ser aprobadas por el Parlamento
En este sentido, la CETM recuerda a los cargadores que la cláusula de indexación de precios es de obligado cumplimiento y debe aplicarse de forma automática y completa ante la actual subida del combustible, ya que no es un mecanismo opcional sino una garantía legal para evitar que el incremento de costes recaiga exclusivamente sobre los transportistas.
El sector del transporte de mercancías por carretera ha demostrado en reiteradas ocasiones su papel esencial, especialmente en contextos de crisis. No obstante, para poder seguir garantizando este servicio imprescindible, es necesario contar con un entorno que permita su sostenibilidad económica.
La CETM reitera su disposición al diálogo y a la colaboración con la Administración, pero insiste en que la situación actual exige decisiones firmes, proporcionadas y urgentes.
En este contexto, la advierte de que la falta de una respuesta adecuada puede derivar en un deterioro progresivo de la actividad del sector. De mantenerse esta situación, no puede descartarse un escenario de creciente tensión que desemboque en un cese de actividad, una circunstancia que el sector no desea, pero que podría resultar inevitable si no se actúa con la rapidez y eficacia necesarias.
Un escenario de estas características tendría un impacto directo sobre el abastecimiento y la cadena de suministro, cuya duración y alcance serían imprevisibles. Evitar llegar a ese punto exige actuar con responsabilidad y urgencia.



































