
“Es urgente frenar el deterioro económico del transporte”, ha alertado Carlos Prades, presidente de FVET. El incremento del precio del combustible está llevando a las empresas a operar con márgenes negativos, asumiendo en solitario unos sobrecostes que ya son insostenibles. “Las medidas adoptadas hasta ahora no sólo son insuficientes, sino que no están llegando de forma efectiva al transportista, agravando aún más el problema. Si esta situación continúa, muchas empresas no podrán sostener su actividad”, ha denunciado Prades.
Ayudas directas: una necesidad inmediata
FVET exige la puesta en marcha urgente de ayudas directas al transporte que permitan compensar el impacto real del incremento del precio del gasoil y eviten una paralización progresiva de la actividad. En concreto, la federación plantea un apoyo mínimo de 1.500 euros por vehículo pesado —tractor o rígido— y de 750 euros por vehículo ligero.
En este sentido, insiste en que "estas ayudas deben ser directas, ágiles y sin limitaciones administrativas que dificulten su acceso, ya que el transporte no puede permitirse esperar a medidas que llegan tarde o resultan insuficientes".
Cláusula del combustible: aplicación real y obligatoria
Además, FVET reclama una revisión inmediata y efectiva de la cláusula del combustible, adaptando el peso del carburante en los costes del transporte a la situación actual del mercado. En concreto, propone que el combustible pase a representar el 40% en el transporte pesado de carga general, el 30% en vehículos de hasta 16 toneladas y el 20% en el transporte ligero, con el objetivo de reflejar de forma realista el impacto del gasoil en la estructura de costes del transporte.
Desde FVET se recuerda a los transportistas que aplicar la cláusula de revisión del precio del combustible en las relaciones comerciales es la única fórmula que permite adecuar las tarifas del transporte a la evolución del gasto real en carburante. Por ello, la federación valenciana subraya que "este mecanismo no es opcional, sino una herramienta esencial para garantizar la sostenibilidad de la actividad", y recuerda que el marco normativo vigente impide asumir servicios por debajo de costes, por lo que resulta imprescindible que toda la cadena logística actúe en consecuencia.
“La cláusula de revisión del combustible no puede ser un mecanismo teórico. Tiene que aplicarse de forma automática y trasladar el incremento del gasoil a los precios del transporte. No podemos seguir absorbiendo costes que no nos corresponden” Carlos Prades, presidente FVET
Desde FVET se alerta de que la situación actual no es sólo un problema sectorial, sino que pone en riesgo el abastecimiento y la estabilidad de la economía productiva. El transporte por carretera es un servicio esencial, y su debilitamiento puede generar tensiones en el suministro de bienes básicos.
El Comisión Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ya ha advertido de que, sin una rectificación inmediata, la continuidad operativa del sector está en peligro, lo que podría derivar en movilizaciones y en una interrupción progresiva de la cadena logística.
“Si el transporte se detiene, se detiene el país. No estamos ante una advertencia, estamos ante una realidad inminente si no se actúa de forma urgente”, ha concluido el presidente de FVET.



































