Las principales asociaciones del transporte de mercancías y viajeros de la Comunidad de Madrid (ATA, ATC, CETM-Madrid, Fenadismer Madrid y AETRAM) han llevado a cabo una marcha lenta de vehículos, que ha recorrido el centro de la ciudad (desde la calle Méndez Álvaro, próxima a la estación de Atocha hasta la plaza de Cibeles).
El objetivo era protestar por las prohibiciones de acceso a los vehículos profesionales a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Madrid a partir del 1 de enero de 2024. La medida afectará a vehículos de reparto, mudanzas y autocares para el transporte de personas.
La caravana ha estado formada por más de 100 vehículos de transporte y ha discurrido sin incidentes. La marcha lenta se ha organizado el mismo día que el Ayuntamiento de Madrid tenía un pleno en el que este asunto estaba en el orden del día.
Qué reclaman las asociaciones de transporte de Madrid
Las asociaciones convocantes consideran esta medida “absolutamente racional, ya que, en la práctica, supondrá eliminar vehículos de transporte con menos de 10 años de antigüedad, pese a tener su revisión de la ITV al día, e incluso, en algunos casos, con apenas kilómetros, como es el caso de las mudanzas”.
Según sus estimaciones, la prohibición afectará a entre el 60% y de 70% de la flota de transporte que opera en el centro de Madrid, tanto de mercancías como de viajeros, con el consiguiente riesgo de abastecimiento, así como un perjuicio a los turistas en la ciudad.
El transporte por carretera lleva años viviendo una difícil situación económica, debido, sobre todo, por la subida del carburante por la situación bélica internacional, a lo que se une la falta de una alternativa real de vehículos de transporte movidos por energías alternativas.
Hay que tener en cuenta que el coste de un vehículo ecológico puede llegar a triplicar el precio de uno movido a diésel, y que la gran mayoría de las empresas que se dedican al transporte local son pymes y autónomos, que temen desaparecer “por la falta de voluntad del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid” según afirman las asociaciones convocantes.
El transporte está especialmente indignado por el cambio de posición que ha adoptado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien se presentó a las elecciones municipales de 2019 con la promesa de acabar con el denominado “Madrid Central” (aprobado por su antecesora Manuela Carmena) y comprometiéndose con las asociaciones de transporte a establecer un calendario flexible de renovación de su flota, algo que ahora está en duda.