
El Gobierno ha articulado un mecanismo de aplicación de ayudas que no ha conseguido frenar la escalada de precios. En principio, este sistema beneficia a todos por igual -particulares y transportistas- y funciona aplicando un descuento directo de 20 céntimos en el surtidor en octubre, que se mantiene noviembre (por el alto precio del combustible) y está previsto que sea de seis céntimos en diciembre.
“Esta fórmula presenta un doble fallo: el primero de ellos es que no articula mecanismos de control en la fijación de precios de las compañías operadoras de productos petrolíferos por lo que el consumidor no tiene forma de saber si le están aplicando el descuento de manera correcta. Y el segundo, es que este sistema no distingue a particulares de profesionales”.
Ayudas "directas e inmediatas"
En este contexto, los transportistas reclaman percibir ayudas directas e inmediatas a través de reembolsos en las facturas del gasoil profesional ya que es la única solución con impacto real en la tesorería de las empresas. “Estamos operando en un escenario en el que hay trabajo, pero en el que la tensión en la tesorería de las empresas va en aumento”, señala Prades.
El sector del transporte, para ser competitivo, está obligado por ley a “compartir” el peso de la incertidumbre con toda la cadena de valor. Esto significa que un transportista no puede asumir el incremento de precios sin repercutirlos en sus servicios. Y es que, aplicar la fórmula de indexación de la cláusula del combustible para que los precios del sector se ajusten a los costes reales de gasto en carburantes es clave para que el sector pueda seguir funcionando.
“El sector necesita liquidez inmediata. No hablamos de beneficios: hablamos de poder seguir operando con normalidad”, Carlos Prades, presidente FVET
“Llenar el depósito supone el 40% de los costes fijos y esto ha reducido de forma drástica los márgenes de actividad para todos, sobre todo en los primeros meses del conflicto, pero por efecto arrastre, a día de hoy, las empresas siguen sufriendo. A esto hay que sumar que muchas no han recibido todavía todas las ayudas”, denuncia el presidente de FVET.
Ayudas pendientes al transporte
En este sentido, desde la federación de transporte se vuelve a reclamar el abono de las ayudas aprobadas en el primer trimestre del año ya que todavía hoy muchas empresas valencianas no las han cobrado y tienen pendientes altos importes correspondientes al segundo periodo sobre todo (junio, julio y agosto).
El formato de las ayudas actuales promovidas por el Ministerio de Hacienda implica que solo se devuelva al transportista cinco céntimos/litro hasta final de año a través de la factura del gasóleo profesional. En este sentido, y paradójicamente, aunque el precio del diésel se encuentre en su nivel más alto en el último año, los profesionales del transporte no reciben una compensación equivalente.
La federación valenciana recuerda que el transporte por carretera es un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica, por lo que reclama medidas ágiles y eficaces que permitan garantizar su viabilidad mientras continúe la volatilidad del mercado energético.


































