Los precios de venta al público disminuyeron hasta los 1,2 euros/litro (-9,3%) para la gasolina 95 y los 1,1 euros/litro (-11,7%) para el gasóleo A en promedio anual. La bajada fue inferior a experimentada por los productos de referencia (gasolina y gasóleo) en los mercados internacionales.
Ello se explica porque la subida en el margen bruto de distribución en España, es decir, la diferencia entre el precio antes de impuestos y la cotización internacional, alcanzó máximos históricos: 25 céntimos de euro/litro para la gasolina 95 y 24 céntimos de euro/litro para el gasóleo A, en promedio anual.
Los diferenciales de precios y márgenes brutos entre España y Europa se ampliaron en 2020
En el lado de la oferta se observó un continuo crecimiento de la red de estaciones de servicio, liderado por las instalaciones independientes, aunque con escasa penetración del modelo sin personal “in situ”, modelo que contribuiría a reducir los costes de distribución y por tanto los márgenes brutos. En 2020, las gasolineras independientes superaron el 40% de cuota (en términos de puntos venta). Con márgenes brutos inferiores a los de las estaciones abanderadas, aplicaron una mayor reducción en sus precios de venta.
Eficacia de las medidas para promover la competencia en la venta de carburantes
La Ley 11/2013 aprobó un paquete de medidas para promover la competencia en la distribución minorista de carburantes. Se facilitó la apertura de nuevas instalaciones, se impusieron ciertas restricciones en las estaciones de servicio abanderadas para dar libertad al empresario minorista a la hora de fijar sus precios en la gasolinera, suavizando los contratos de vinculación con operadores mayoristas y se limitó la expansión de las redes de los operadores dominantes, en particular, Repsol y Cepsa, con cuotas a nivel provincial/isla/ciudad autónoma superior al 30%.
En su informe, la CNMC concluye que las medidas han tenido un efecto positivo, contribuyendo al aumento de la oferta de estaciones de servicio, principalmente independientes, que supuso un incremento de las mismas de casi 1.700 en el periodo 2013-2020. En contraposición, la red del principal operador (Grupo Repsol) se ha visto mermada, reduciendo de forma significativa su presencia en muchas provincias.
En promedio anual y para el ámbito peninsular, en 2020 se pudieron observar diferencias del orden de nueve céntimos de euro/litro entre las estaciones de servicio de los distintos grupos (siete céntimos de euro/litro en 2019). La mejora observada en los últimos años se debe, sobre todo, a las instalaciones independientes que, además de crecer en número, continuaron rebajando los precios respecto a los de las estaciones de servicio de las redes abanderadas que, por el contrario, mostraron un alineamiento significativo de precios.
Subida del margen bruto en la distribución
El margen bruto de distribución (diferencia entre el precio antes de impuestos y la cotización internacional de referencia de precio mayorista) ha mantenido en estos últimos años una tendencia creciente, explicada por los costes asociados al punto de venta (gasolinera), pero también por los costes asociados a las obligaciones normativas (las cuales recaen sobre los operadores mayoristas).
Las obligaciones normativas más significativas son el mantenimiento de existencias mínimas de seguridad, las aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética y la obligación de comercialización de biocarburantes. Esta última es el principal motivo de los aumentos observados en el margen bruto en el periodo analizado, ya que se han establecido objetivos de penetración de estos productos cada vez más exigentes.
Por todo ello, la CNMC concluye que los precios de los carburantes en España responden a un nivel de competencia mejorable (pese a la mejora de los últimos años) y a factores estructurales propios de nuestro mercado.