
En sólo dos días de funcionamiento, los transportistas han detectado numerosos problemas asociados a la integridad y modificación de datos, al funcionamiento de las aplicaciones y a la ausencia de seguridad a la hora de saber si está bien hecho el documento y se cumple con todas las exigencias.
Según señala Carlos García, secretario general de FVET, “existen algunas indeterminaciones de la normativa que generan incertidumbre, en especial, sobre quién debe emitir el documento y muchos clientes -cargadores contractuales- se niegan a hacerlo”.
Problemas en la implantación del DeCA en las empresas de transporte
Además, el uso del DeCA implica la pérdida de flexibilidad a la hora de incorporar cambios, considerar la subcontratación producida en el último momento y tener en cuenta circunstancias que no están suficientemente concretadas a la hora de iniciar el servicio de transporte o que se producen durante el desarrollo del viaje.
“Para algunos subsectores, relacionados con procesos de distribución compleja (carga fraccionada, última milla, etc.) es casi imposible contemplar todas las variables que exige el DeCA”, Carlos García, secretario general FVET.
A todo ello se suma que algunas de las aplicaciones ofrecidas por entidades públicas para gestionar el DeCA, como el propio Ministerio de Transportes, se han puesto en marcha en el último momento – el pasado viernes 2 de octubre-, sin posibilidad de rodaje previo por parte de los usuarios.
En este contexto, según argumenta el secretario general de la federación valenciana, desde FVET, “reclamamos mayor flexibilidad para facilitar la adaptación de las empresas y que, en la práctica, se contemple un periodo transitorio hasta exigir el pleno cumplimiento de la nueva normativa y evitar así la incertidumbre que genera en las pequeñas y medianas empresas las numerosas ambigüedades a cerca de su implantación”.


































