
Los combustibles renovables ya se están consumiendo y reducen hasta en un 87% las emisiones respecto a los combustibles convencionales, según ha verificado el Tour d’Europe a través del sistema Digital Fuel Twin. El efecto de la utilización de combustibles renovables es inmediato y medible: cada punto porcentual adicional en las mezclas supone una reducción de 800.000 toneladas de CO₂ al año, según la Plataforma de Combustibles Renovables. "De este modo, desplegar su potencial es clave para avanzar en autonomía estratégica, seguridad de suministro y una transición energética eficiente, accesible y competitiva" señalan sus responsables.
En su opinión, los combustibles renovables permiten aprovechar la infraestructura de distribución y suministro existente, lo que facilita que estas soluciones lleguen, de forma inmediata y sin costes logísticos adicionales, a los usuarios, y permite acceder a la descarbonización a quienes mantienen sus vehículos actuales, incluidos autónomos y empresas de transporte.
Por su parte, el Marco de Acción Nacional para el Despliegue de Infraestructura de Combustibles alternativos (MAN) persigue la implantación de una infraestructura suficiente para los combustibles alternativos destinada a vehículos de transporte por carretera, trenes, buques y aeronaves, tal y como se refleja en el Reglamento 2023/1804 del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de septiembre de 2023, relativo a la implantación de una infraestructura para los combustibles alternativos (AFIR, por sus siglas en inglés) y por el que se deroga la Directiva 2014/94/UE.
Coherencia del marco regulatorio de los combustibles alternativos
Para la plataforma, este marco de acción nacional "debería reforzar el principio de neutralidad tecnológica y la coherencia del marco regulatorio aplicable al transporte en sus distintos segmentos. La planificación nacional debería reconocer también la contribución de los combustibles renovables que cumplen la Directiva de Energías Renovables (RED), en particular cuando pueden emplearse aprovechando la infraestructura logística y de distribución existente".
En 15 países de la Unión Europea, como Alemania, Francia o Italia, ya se aplica algún tipo de ventaja fiscal a estos combustibles, según se analiza en el informe "Fiscalidad diferenciada para los combustibles renovables en España", elaborado por WSP
La acción a llevar a cabo, en el caso de los combustibles renovables, para mejorar su competitividad en precio y facilitar su elección por consumidores y empresas, pasa por una fiscalidad diferenciada que reconozca y recompense la reducción de emisiones de estos combustibles en España, ya que, con el marco regulatorio vigente, es posible contar con una fiscalidad diferenciada, que actuaría como palanca de competitividad en el avance hacia una transición energética eficiente, competitiva y como impulso de la autonomía estratégica de España.
"España tiene una oportunidad única para reforzar su autonomía estratégica y su descarbonización mediante la producción local de combustibles renovables, y el aprovechamiento de residuos y cultivos sostenibles pueden contribuir además a impulsar la circularidad, la actividad industrial y la generación de riqueza en el territorio" afirman los representantes de la Plataforma para los Combustibles Renovables.


































