¿Cómo está siendo la actividad en este primer semestre del año? ¿Está influyendo de forma negativa la inestabilidad política que estamos teniendo?
La incertidumbre política está afectando claramente de forma negativa a la actividad, ya que el ligero aumento de las ventas se produce de forma irregular, y sin una clara tendencia a la consolidación de las mismas.
¿Piensa que la devolución del céntimo sanitario, la bajada del precio del gasóleo, el acceso al crédito y el incremento de la actividad de transporte son factores que están ayudando a dejar atrás la crisis de forma definitiva?
Indudablemente todos y cada uno de los citados factores ayudan a la superación de la crisis, aunque la falta de confianza tanto de empresas como de consumidores, y la incertidumbre política siguen siendo una barrera importante para la tan ansiada llegada de la recuperación económica.
¿Cuáles son los principales problemas que afectan hoy en día a las agencias de transporte?
Por un lado, y debido a la liberalización administrativa del sector de transporte ligero, el intrusismo de aquellos "profesionales" que sin la capacitación, y ni la cualificación mínima necesaria continúan torpedeando el mercado. También las grandes plataformas de operadores, que en su afán de ampliar su oferta han ido absorbiendo gran parte de los servicios que ofrecíamos las agencias de transporte. Y por último, el relevo generacional de nuestros transportistas, ya que por los efectos de la crisis, el alto índice de abandono de la actividad por parte de nuestros autónomos pone en severas dificultades el futuro de nuestras empresas.
¿Ha supuesto para las empresas una mejora de la competitividad la internacionalización? ¿Debería intensificarse?
Lógicamente un mayor abanico de posibilidades siempre es beneficioso para todo el sector, pero debido al ámbito de actuación de nuestras agencias, en su mayoría a nivel local y nacional, y a la propia estructura de vehículos, donde predominan los autónomos, la internacionalización ha supuesto un incremento indirecto de nuestras ventas pero no una mejora de nuestra competitividad.
La bajada del gasóleo ha repercutido en los precios del transporte, por parte de los cargadores, a quienes les cuesta aceptar una repercusión cuando sube el combustible. ¿Cómo está la relación con los clientes en este momento?
A pesar de la intención de los cargadores de repercutir la bajada del gasoil en una disminución en los precios de contratación de los servicios de transporte, es de muy difícil aplicación, puesto que en los momentos de incremento del precio del mismo fue prácticamente imposible su repercusión en nuestras tarifas, a pesar de las cláusulas de revisión en la contratación. Prácticamente la totalidad de los incrementos en el precio del gasoil ha sido asumida por nuestra parte sin poder repercutirla en nuestros clientes, por lo que los momentos de ajuste a la baja del mismo, en el caso de ser duraderos, nos permitirán un cierto respiro en nuestras maltrechas cuentas de resultados.
En cuenta a las relaciones con los cargadores, a pesar de nuestras diferencias, han de ser de entendimiento ya que todos somos parte necesaria del sector.
En un tiempo en el que la autorización de los megatrailers en el transporte de mercancías por carretera está en boca de todo el sector, ¿qué opinión le merece esta medida?
Los megatrailers tienen un gran problema en nuestro país debido a su peculiar orografía, y nuestra red de carreteras no está preparada para soportar vehículos de tales dimensiones.
Cuando se plantee a nivel político una mejora real de nuestro sistema viario siguiendo criterios de efectividad entre territorios, y no como hasta ahora que prevalecen otro tipo de intereses, será cuando podamos plantearnos la posibilidad de utilizar este tipo de vehículos, así como priorizar otro tipo de infraestructuras.
¿Cree que finalmente saldrán adelante las 44 toneladas?
Espero que si prospera el proyecto de las 44 toneladas pueda repercutirse el incremento del coste por viaje al cargador, puesto que si la intención es la de mantener sin variación el precio del viaje, el beneficio de la reducción del precio por kilo transportado no repercutirá en el transportista, por lo que estaremos haciendo un flaco favor en beneficio de unos pocos.
¿Cuáles son las perspectivas para lo que resta de año en cuanto a la actividad?
La esperanza de mejora de la actividad pasa por una estabilidad tanto en la política del país como en el mercado interno, sin olvidar que la tranquilidad en unos mercados financieros internacionales sin sobresaltos nos infunde confianza a todos.
Revista Transporte Profesional