Tras el anuncio de la implantación de nuevos peajes en la última Comisión de Cohesión Territorial para la financiación de carreteras en la Comunidad Foral de Navarra, transportistas de Anet y Tradisna, las dos asociaciones mayoritarias en la región han decidido manifestarse contra esta medida, a la que hay que añadir su exclusión del sistema de módulos como tributación fiscal.
Las cinco carreteras navarras que, en los próximos meses, dejarán de ser gratuitas para camiones son la A-1, A-10. A-15, A-68 y la N-121-A. Para ello, el Gobierno foral encargó un estudio para conocer la procedencia de los vehículos pesados circulantes por las vías de la Comunidad Foral de Navarra mediante la identificación de sus matrículas. Según las conclusiones de este estudio, el 88% del transporte pesado que transita por estas vías es de origen no navarro.
Un estudio sesgado, según las asociaciones de transporte
Las conclusiones no han convencido a los transportistas, y argumentan cómo ha sido el proceso hasta llegar a la situación actual: “se nos plantó la implantación de peajes con la promesa de compensar al transportista local en este nuevo pago. La promesa fue motivo de adhesión a la mayoría de los grupos políticos a la idea de instaurar peajes en Navarra. Idea que, por cierto, atenta contra la forma de financiación del mantenimiento que venía haciéndose, al tratarse de vías públicas que, como tales, todos debemos cubrir como gasto en presupuestos al ser una infraestructura que trae riqueza a Navarra” relatan las asociaciones de transporte en un comunicado.
“Más tarde, se determinó que la compensación al transportista sería de índole fiscal y, a fecha 8 de octubre, Bernardo Ciriza (consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra) descarta medidas fiscales para los transportistas. Adiós a la compensación, sí, pero ya estaban los partidos políticos apoyando al Gobierno para implantar los peajes” señalan.
Tal y como explicó el consejero de Cohesión Territorial en la comisión de este departamento el pasado mes de noviembre, el informe reúne la contabilización de los vehículos pesados que, durante el marco temporal del estudio, transitaron por el primer y último punto de cada carretera en la que se van a implantar los peajes.
La conclusión, para Anet y Tradisna, es que se ha gastado dinero “en un estudio inútil con el fin de manipular sus resultados, porque los transportistas locales que circulan a diario por el punto de entrada o de salida de estas carreteras, o por vías intermedias no han sido contabilizados, pero tendrán que pagar los peajes".