
El descenso de los precios en el transporte ha forzado a muchos autónomos a abandonar la actividad, siendo obligados a trabajar por debajo del coste de explotación.
En cuanto a comunidades la Comunidad Valenciana es la que más autónomos ha perdido con 400, seguido de la Comunidad de Madrid con 337 y Cataluña con 295.



































