
En palabras de Luis Aires, presidente de AOP: “con nuestras alegaciones queremos ir a más y ampliar el alcance de la hoja de ruta. Nuestro objetivo es evitar distorsiones en el mercado europeo y posibles pérdidas de competitividad para la industria española como resultado de restringir las vías de producción de hidrógeno a las que sí podrían acceder otros países de la UE. Toda tonelada de CO2 evitada es igual de buena independientemente de cómo se consiga, así que no hay razón para esperar años a que una tecnología madure cuando tenemos otras disponibles ahora”.
Esta medida no solo armonizaría la normativa española con la estrategia europea para el hidrógeno renovable (“Una Estrategia para el Hidrógeno para una Europa Climáticamente Neutra”), que sí incluye el hidrógeno de bajas emisiones, y respetaría el principio de neutralidad tecnológica, sino que también permitiría cumplir con objetivos de reducción de emisiones de CO2 a corto y medio plazo.
Tecnología basada en hidrógeno para el transporte
Incluyendo esta vía, se podrían dar pasos intermedios para el desarrollo pleno de las tecnologías de H2 verde, que aún tiene un largo recorrido por delante hasta ser competitivo y coste eficiente. En ese sentido, otras formas de hidrógeno de bajas emisiones están mucho más avanzadas, es decir, más cerca de convertirse en una tecnología competitiva.
El desarrollo del hidrógeno renovable es una de las rutas de la Estrategia para la Evolución hacia los Ecocombustibles de AOP, que persigue las emisiones cero de la industria del refino mediante la creación de combustibles alternativos bajos en carbono, hechos a partir de residuos orgánicos, hidrógeno verde y CO2 capturado (combustibles sintéticos) y residuos no orgánicos. Además, la industria del refino es una de las principales productoras y consumidoras de hidrógeno, ya que interviene en los procesos de transformación del crudo para conseguir distintos productos (combustibles y otros materiales imprescindibles para la petroquímica).