
A pesar de que la labor de las empresas de transporte es imprescindible e insustituible, tal y como se ha demostrado durante la pandemia de la Covid-19, los ayuntamientos navarros siguen ejerciendo presión para entorpecer el transporte. A los peajes exclusivos para camiones se sumaría ahora la prohibición del tráfico pesado los fines de semana, una medida que obligaría a los conductores a circular por la AP-15 y realizar kilómetros extra para llevar a cabo las entregas, lo que supondría un importante incremento de los costes y una pérdida innecesaria de tiempo.
Campaña de acoso y derribo contra el transporte
A pesar de que la sociedad parece haber entendido que gracias al transporte se mantiene el funcionamiento de la cadena de suministro y se ha evitado el desabastecimiento en un momento tan decisivo como el que estamos viviendo, las Administraciones navarras continúan con su campaña de acoso y derribo al transporte de mercancías por carretera, culpándole de la siniestralidad en sus carreteras, aunque los datos evidencian lo contrario.
La CETM pide que, de una vez por todas, acabe esta persecución al transporte, puesto que la aprobación de los peajes o la prohibición de los vehículos pesados no solo perjudicará a nuestras empresas, sino que repercutirá en el conjunto de la economía y sociedad navarra.
La Confederación exige que se busquen otras soluciones que no pasen por discriminar al transporte y aboga por el diálogo con las organizaciones del sector para evitar que una medida tan injusta como la que se plantea pueda acabar con la paciencia del transporte y derive en movilizaciones de protesta.