Por una parte, cabe destacar que los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión.
Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%.
El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.
Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5 % en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios.
Exportaciones estables
En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible.
El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.
A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.