Faconauto reclama a los partidos políticos que incorporen la transformación del transporte pesado por carretera a sus programas para las próximas elecciones generales. La asociación ha presentado un decálogo que combina la petición de aplazar los objetivos europeos de CO₂ hasta que existan las condiciones para cumplirlos con dos programas de ayudas: 300 millones de euros para renovar camiones antiguos y 400 millones plurianuales para la compra de vehículos de cero emisiones.
Las propuestas se dieron a conocer el 7 de octubre en Madrid, durante el V Observatorio del Vehículo Industrial, organizado por Faconauto junto a la Fundación Repsol. El encuentro contó con la participación de Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular.
«Sin esas respuestas las cuentas no salen, y sin cuentas no hay transición» Así opina Marta Blázquez, presidenta de Faconauto, sobre la disponibilidad de recarga, los plazos de conexión a la red y el coste de la energía.

Objetivos de CO₂ para camiones: un calendario ligado a la infraestructura
La patronal sostiene que la transición hacia el transporte pesado de cero emisiones necesita algo más que vehículos disponibles. Según señala, ya existen más de 60 modelos de camiones eléctricos y de hidrógeno en producción, pero la incertidumbre sobre la infraestructura y los costes de operación sigue dificultando las decisiones de inversión de los transportistas.
Por ello, pide que España defienda en Bruselas un calendario de reducción de CO₂ vinculado al despliegue de recarga, la capacidad de la red eléctrica, el acceso a energía a precios competitivos y un coste total de operación asumible.
«Con la base actual, 2030 no es alcanzable», afirmó Marta Blázquez.
Faconauto también solicita adelantar la revisión del reglamento europeo de CO₂, prevista, según la nota de la asociación, para antes del 31 de diciembre de 2027
La organización contrapone el objetivo europeo de reducir un 45% las emisiones de los camiones nuevos en 2030 con la penetración todavía limitada de las tecnologías de cero emisiones. Según los datos de ACEA (la asociación europea de fabricantes de automoción) recogidos en su comunicación, estos vehículos representan el 2,4% de las nuevas matriculaciones de camiones pesados en la Unión Europea, mientras que en España su cuota se sitúa muy por debajo del 1%.
Renovación del parque: 300 millones y achatarramiento obligatorio
El envejecimiento de la flota es otro de los argumentos centrales del decálogo. Faconauto sitúa la edad media de los camiones españoles en 15,1 años, frente a los 10,6 años de Alemania y los 9,4 de Francia. La asociación advierte de que la limitada capacidad inversora de autónomos y pymes puede prolongar aún más la utilización de los vehículos antiguos.
Para acelerar su sustitución, propone un programa de 300 millones de euros condicionado al achatarramiento. Cada camión retirado podría reemplazarse por un vehículo nuevo o seminuevo de hasta 12 meses que cumpla, como mínimo, la norma Euro VI.
La patronal plantea integrar este programa en el Plan Nacional de Renovación del Parque previsto en la Ley de Movilidad Sostenible. También reclama medidas que reconozcan el papel de los combustibles renovables en la flota existente mientras se despliega la infraestructura de recarga.
De forma complementaria, solicita recuperar las ayudas a la compra de camiones de cero emisiones, con una dotación plurianual de 400 millones de euros y una gestión administrativa ágil. Se trata de dos líneas de apoyo propuestas por la asociación, no de fondos cuya aprobación se anuncie en el documento.
Recarga para camiones: 4.000 puntos de alta potencia antes de 2030
Faconauto reclama desplegar 4.000 puntos de recarga de alta potencia para camiones antes de 2030. Su propuesta incluye una ventanilla única y un plazo máximo de seis meses para ponerlos en servicio.
Según las cifras que aporta la asociación, España dispone de 24 cargadores públicos de más de 350 kW, frente a los 120 de Alemania y los 132 de Francia, y no cuenta con estaciones de hidrógeno para vehículos pesados.
El decálogo también contempla un programa específico para instalar recarga en las bases de las empresas de transporte, con ayudas de hasta el 60%. La patronal justifica esta medida en que un camión eléctrico carga en sus instalaciones alrededor del 80% de la energía que consume.
La propuesta combina recarga pública de alta potencia y ayudas a la recarga en las bases: Faconauto considera necesarias ambas vías para facilitar la electrificación del transporte pesado.
Fiscalidad para reducir el coste del camión eléctrico
La fiscalidad ocupa un lugar central en las propuestas. Faconauto defiende que los incentivos deben acompañar al vehículo durante toda su vida útil y no limitarse al momento de la compra.
Entre las medidas solicitadas figuran:
- - Peaje cero para los camiones de cero emisiones hasta 2031
- Una deducción del 15% en el Impuesto sobre Sociedades y libertad de amortización para los camiones de cero y bajas emisiones y su infraestructura de recarga
- Bonificación del 100% del impuesto de circulación
- Exención del impuesto eléctrico para la recarga
- Ayudas que no tributen, para que el incentivo llegue de forma íntegra al transportista
La asociación cifra en unos 47.000 euros el sobrecoste acumulado de un camión eléctrico de larga distancia frente a uno diésel durante cinco años de operación en España. Ese diferencial sustenta su petición de diseñar de manera conjunta los incentivos, los impuestos, la financiación y la infraestructura.
El mercado crece un 13,4%, pero los concesionarios alertan sobre sus márgenes
El Observatorio del Vehículo Industrial también abordó la evolución comercial del vehículo industrial pesado. Según Faconauto, el mercado acumula un crecimiento del 13,4% en lo que va de año, aunque el aumento de las ventas convive con una mayor presión sobre la rentabilidad de los concesionarios.
La patronal señala el incremento de los costes laborales y la escasez de profesionales cualificados como problemas relevantes para la posventa. La falta de técnicos dificulta atender el mantenimiento y las reparaciones y reducir los tiempos de inmovilización de los camiones.

Para responder a estas necesidades, el decálogo incluye un plan de talento con FP dual en posventa, ayudas para obtener permisos de conducción profesional y medidas para atraer a jóvenes y mujeres al sector de la automoción.
Pilar Fernández, presidenta de la División de Industriales de Faconauto, reivindicó el papel de las redes oficiales en este proceso: «en una transición que va a exigir más tecnología, más especialización y más servicio, contar con los concesionarios no es una opción: es una necesidad».