La sostenibilidad empieza por la viabilidad económica
Durante su intervención inicial, González ha subrayado que el principal objetivo de la CETM es defender la sostenibilidad de las empresas de transporte desde la base económica. “Si no hay rentabilidad, todo lo demás se cae”, afirmó, recordando que los incrementos de costes —salarios, neumáticos, mantenimiento o energía— están tensionando especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
En este contexto, el presidente de la CETM ha alertado también del exceso regulatorio, tanto a nivel nacional como europeo, que dificulta la gestión diaria de las compañías. A su juicio, muchas normas se aprueban sin tener en cuenta la realidad operativa del transporte y sin capacidad real del sector para asimilarlas. “El papel lo aguanta todo, pero la realidad no”, ha advertido.
El presidente de la CETM defiende la sostenibilidad económica como eje del transporte y advierte del riesgo de paralización si no se avanza en costes, normativa y captación de conductores
Atracción de conductores y transición ecológica realista
Otro de los ejes clave de su discurso ha sido la escasez de conductores -se cifra en unas 30.000 personas la escasez actual de profesionales-, señalando que se trata de un problema estructural. González insistió en que el sector es “dignísimo”, pero necesita poner en valor la profesión para atraer talento joven y garantizar el relevo generacional. En este sentido, ha reclamado medidas efectivas en formación profesional, agilización de permisos para conductores de terceros países, una mayor implicación de cargadores y administraciones, y crear áreas de descanso seguras y vigiladas. También ha puesto énfasis en mejorar el trato en los centros de carga y descarga, donde los conductores sufren largas esperas y falta de servicios adecuados.
Por lo que respecta a las ayudas públicas para la obtención del carné de conducir, la CETM las valora positivamente, aunque advierte de su alcance limitado: “no conocemos la trazabilidad de esas ayudas, es decir, si esos conductores acabarán incorporándose al transporte de mercancías por carretera”.

En materia medioambiental, ha defendido una transición ecológica pacífica, basada en un mix energético realista. “Descarbonizar no es electrificar”, ha recordado, señalando que la electrificación del transporte pesado sigue siendo marginal y limitada a la distribución urbana. Apostó por combustibles alternativos como el HVO o el gas, capaces de reducir emisiones sin disparar los costes ni comprometer la operatividad.
Diálogo con la Administración, pero sin resultados
González también ha reconocido que existe interlocución con la Administración, pero ha lamentado la falta de avances concretos. “Dialogar sin resultados es estar paralizados”, ha resumido, citando como ejemplo el estancamiento en cuestiones como la formación profesional, los coeficientes reductores o los protocolos de buenas prácticas con los cargadores.
En cuanto a la situación del ferrocarril y los problemas recientes en algunos corredores, el presidente de la Confederación ha sido tajante: mientras haya camiones, no habrá desabastecimiento. Ha recordado también que el transporte ferroviario sigue teniendo un peso reducido y carece, salvo excepciones, de la flexibilidad y fiabilidad que ofrece la carretera.
Por otro lado, ha mostrado su preocupación por la falta de inversión en infraestructuras viarias, que afecta directamente a la seguridad de los profesionales.
“Mantener las carreteras es invertir en seguridad”, ha insistido, reclamando una mayor atención a una red que soporta la mayor parte del movimiento de mercancías

Tiempo de debate
Tras ello, Carmelo González ha atendido a los medios de comunicación presentes en la rueda de prensa, profundizando en los principales retos que afronta el sector del transporte de mercancías por carretera y en las prioridades que marcarán la agenda de la organización en 2026.
Uno de los asuntos más importante en los últimos meses ha sido la implantación de las 44 toneladas, sobre la que González ha reconocido que ha generado incertidumbres técnicas tanto para transportistas como para cargadores.
Así, ha recordado que los estudios realizados sitúan el incremento de costes en torno al 6% en carga general y al 8% en cisternas, sin que en muchos casos se esté teniendo en cuenta el aumento de productividad que obtiene el cargador. “El problema es que el incremento de costes no se está viendo reflejado en la realidad”, ha advertido, subrayando que existe una resistencia a repercutirlos.
Coeficientes reductores
Asimismo, Goznález ha explicado que ya se ha presentado a la Administración la solicitud para aplicar coeficientes reductores, junto a sindicatos y otras organizaciones, y que ahora se está a la espera de respuesta.

Cualquier decisión, ha advertido, podría tener impacto económico en el sector, por lo que la CETM reclama estar presente en la mesa de diálogo
Unidad del transporte
Carmelo González ha finalizado con su compromiso de seguir defendiendo al sector con firmeza, diálogo y responsabilidad, recordando que el transporte por carretera solo suele ser visible cuando falla. “Somos esenciales para el funcionamiento del país y merecemos ser tratados como tal”, ha afirmado. Más allá de siglas, es necesario defender intereses comunes y avanzar en un contexto cada vez más complejo
Y todo ello con el compromiso de la CETM de seguir presionando para que 2026 sea un año de avances reales y no de bloqueo, poniendo en el centro la viabilidad de las empresas y el reconocimiento del transporte por carretera como un sector esencial para la economía.