El combustible continúa siendo el principal coste que afrontan las empresas de transporte y su reciente escalada está generando una presión económica significativa para el transporte.
Por ello, desde la CETM se defiende la conveniencia de adaptar la fórmula de cálculo vigente con el objetivo de reflejar de forma más ajustada el peso real del combustible dentro de la estructura de costes de las empresas.
La propuesta plantea incrementar la ponderación del combustible en la estructura de costes de una empresa de transporte: del 30% al 40% en los vehículos pesados de carga general; del 20% al 30% en los vehículos de hasta 16 toneladas; y del 10% al 20% en los vehículos ligeros.
De esta manera, se busca que el sistema de revisión de precios responda de forma más fiel —y en función del tipo de vehículo utilizado— a la realidad económica que afrontan las empresas en el contexto actual, marcado por la fuerte volatilidad del precio de los carburantes.
Obligación de aplicar subidas por el coste del precio del combustible
Para la CETM, esta medida resulta clave para que las empresas de transporte puedan trasladar las variaciones del precio del combustible a los servicios prestados, evitando que estos incrementos recaigan sólo sobre ellas y contribuyendo así a mantener la continuidad del servicio de transporte, el buen funcionamiento de la cadena de suministro y, en consecuencia, la estabilidad de la actividad económica.
La organización hace un llamamiento a los cargadores y al conjunto de los actores de la cadena logística para que acepten y apliquen con normalidad este mecanismo de revisión
Asimismo, solicita a las Administraciones Públicas que refuercen las labores de vigilancia y el cumplimiento efectivo de la normativa vigente en materia de revisión de precios en el transporte por carretera. Recuerda, además, la obligación de no operar por debajo de costes, tal y como establece el Real Decreto-ley 14/2022 en el marco de la ley de la cadena de transporte.
"Pedimos a la Administración la adopción urgente de medidas que permitan minimizar el impacto económico de esta crisis. La experiencia reciente demuestra que la rapidez en la toma de decisiones resulta decisiva para preservar el empleo y la actividad empresarial, así como para evitar tensiones que puedan derivar en interrupciones o disrupciones en la cadena de suministro, con las graves consecuencias que ello tendría para el conjunto de la economía" señalan los responsables de la CETM.