Los participantes han analizado la situación de las empresas y autónomos del transporte por carretera y los principales retos a los que se enfrentan como la escasez de conductores, la subida de los combustibles o las restricciones a la circulación.
Uno de los principales interrogantes que José María Quijano ha puesto sobre la mesa ha sido si el transporte representa un coste o una fuente de valor añadido. La directora general de Transporte ha dejado claro que el sector “es esencial y prioritario para la economía del país”, algo en lo que han coincidido todos los ponentes.

“La pandemia nos dio esa visibilidad que tanto se necesitaba en un momento especialmente crítico en el que el sector respondió y pocos sectores pueden afirmar eso”, María Tena, AECOC
Por su parte, Javier Arnedo ha expuesto la situación actual que viven las empresas ante la subida de los combustibles y ha puesto en valor las medidas que ha conseguido el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) como la fórmula para la actualización del precio del transporte por la variación del precio del combustible para poder hacer frente a la situación. “No somos tan inflacionistas como se dice. Necesitamos que los cargadores y la Administración nos ayuden a superar los problemas que al final nos atañen a todos”, ha recalcado.

Elena María Atance ha expuesto que la falta de conductores se debe abordar desde diferentes perspectivas: visibilizar la profesión, atraer nuevo personal facilitando la formación con ayudas y agilizar trámites para atraer conductores de terceros países.
En este sentido, ha anunciado que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible está trabajando en la modificación del CAP inicial para que se pueda hacer online una parte y en las próximas semanas llevarán esta medida al Consejo de Ministros.
Cepyme, la defensora del pequeño empresario
Ángela de Miguel es la presidenta de Cepyme, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa. En su opinión, la pyme es la “gran olvidada de las políticas públicas de este país; en los últimos años han desaparecido más de 15.000 empresas, mientras el resto ha crecido”.

A pesar de todo, las pymes tienen una gran capacidad de adaptación y de resiliencia. “Este sector (se refiere al transporte) atraviesa un momento muy complicado, por lo que hay que reivindicarlo y ponerlo en valor, ya que, gracias a él, todo funciona”, afirmó.
De Miguel cree que nunca nos hemos enfrentado a tantos obstáculos, como la elevada presión fiscal (un 37% frente al 25% de media en la UE), los elevados impuestos que desincentivan la creación de puestos de trabajo y la fuerte inseguridad jurídica: “es imposible cumplir con todas las normativas de nuestras 17 comunidades autónomas”.

La presidenta de Cepyme argumentó que se necesita estabilidad para eliminar las dificultades de financiación y facilitar el relevo generacional, un auténtico problema. Por otra parte, destacó el fuerte absentismo laboral y los problemas de salud, así como el problema de gestión con la Administración. “No invertimos, no innovamos, no crecemos”, insistió De Miguel, quien cifró en 150.000 euros el coste operativo de un vehículo industrial, con unos rendimientos ridículos. De Miguel tachó de “héroes” a los pequeños transportistas, capaces de subsistir a pesar de las duras condiciones de trabajo.