Hace un año (septiembre del 2025) el diésel costaba 40 céntimos menos por litro (un -38,6%) y el gasto en combustible para un transportista suponía alrededor del 25-30% de los costes fijos de explotación de un vehículo pesado. “Hoy llenar el depósito representa ya el 40% y, si no se cobran las ayudas prometidas hace seis meses, podría acarrear la desaparición de muchas pequeñas empresas del transporte valencianas”, ha añadido Prades.
Sistema de bonificaciones que penaliza al transportista
La ayuda directa de 15 céntimos por litro, aprobada por el Gobierno hasta agosto, ha quedado obsoleta al reducirse el impuesto de hidrocarburos (para todos: ciudadanos y transportistas). Con este cambio promovido por el Ministerio de Hacienda, la ayuda directa a los transportistas ha bajado de forma automática de 15 a cinco céntimos/litro durante el mes de septiembre. En este sentido, aunque el precio del diésel haya subido alrededor de un 15% en el último mes y esté en su nivel más alto en el último año, los profesionales del transporte ven reducida la ayuda directa y no reciben una compensación equivalente.
Por ello, FVET trabaja, junto al resto de las patronales del sector en España, para exigir y consensuar un nuevo plan de apoyo de ayudas directas al sector del transporte que se pondría en marcha a partir de octubre y que se prorrogaría hasta el mes de diciembre (fecha límite marcada por la Unión Europea como tope para la concesión de ayudas directas al sector del transporte).
Un incremento del combustible que multiplica los costes
La federación subraya que el incremento del precio del carburante desde el inicio del conflicto ha sido muy intenso, elevando los costes operativos del transporte por carretera y reduciendo los márgenes de actividad.
En este contexto, FVET considera que "la ayuda de cinco céntimos por litro resulta insuficiente para compensar el impacto real que están soportando las empresas, aunque insiste en que su abono inmediato es imprescindible para aliviar la situación de tesorería que arrastra el sector en Valencia desde hace seis meses".
“El incremento del combustible está siendo muy superior a las ayudas anunciadas. Aun así, necesitamos que se paguen cuanto antes”, ha advertido Prades, el presidente de FVET
Riesgo para la viabilidad del sector del transporte
Desde FVET se alerta de que el retraso en el pago de las ayudas está provocando una progresiva descapitalización de las empresas transportistas, dificultando su capacidad para asumir gastos corrientes y mantener la actividad en condiciones normales.
La federación insiste en que el transporte por carretera es un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica, por lo que reclama medidas ágiles y eficaces que permitan garantizar su viabilidad mientras continúe la volatilidad del mercado energético.
“El sector del transporte necesita liquidez inmediata. No hablamos de beneficios, hablamos de poder seguir operando con normalidad. Mientras esperamos a que el Gobierno cumpla con lo prometido, recordamos a las empresas la necesidad de aplicar la fórmula de indexación de la cláusula del combustible para que los precios del sector se ajusten a los costes reales de gasto en carburantes”, ha concluido el presidente de FVET.