Abril 2026 /Transporte Profesional 19 ajustados. Entre las prioridades del comité figura reclamar ayudas directas al *obierno y reforzar la aplicación de los mecanismos legales que obligan a los cargadores a asumir el aumento del coste del combustible. Sin embargo, desde el ámbito empresarial crece el malestar ante lo que consideran una respuesta insuficiente por parte del Ejecutivo. Ayudas urgentes El primer real decreto aprobado el 20 de marzo para paliar los efectos de la guerra de Irán se divide en dos ejes: el primero, de carácter coyuntural, para levantar un escudo social para proteger a los hogares y a los sectores económicos más expuestos, y un segundo, de naturaleza estructural y estratégica, con iniciativas orientadas a impulsar la soberanía energética. El Comité Nacional de Transporte denuncia que el encarecimiento del combustible está obligando a muchas empresas a operar en pérdidas, lo que incrementa la presión financiera y compromete su Yiabilidad. Además, critica la ausencia de una reacción similar a la adoptada durante la crisis energética de 2022, cuando las Administraciones desplegaron ayudas más contundentes para el sector y la sociedad en general. Falta de apoyo CONETRANS advierte de que la falta de apoyo institucional en el actual contexto “incierto y convulso” puede tener consecuencias graves no sólo para las empresas, sino para el conjunto de la economía. Tal y como reafirma Arnedo, “el transporte de mercancías es un sector estratégico cuya paralización afectaría directamente al suministro de bienes básicos y al funcionamiento de la actividad productiva”. Ante este panorama, las organizaciones del transporte coinciden en la urgencia de adoptar medidas coordinadas. Por un lado, piden a las petroleras colaboración para facilitar liquidez a corto plazo mediante la fle[ibili]ación de los l¯mites de crédito. Por otro, reclaman al Gobierno ayudas directas y mecanismos que amortigüen el impacto del combustible en sus costes operativos. CETM: “el plan es insuficiente” A juicio de la CETM, “el plan evidencia una desconexión preocupante entre el diagnóstico de la situación económica y las respuestas planteadas, dejando fuera a un sector estratégico cuya actividad resulta imprescindible para el funcionamiento del conjunto de la economía. Consideramos especialmente grave que no se haya contemplado ninguna medida estructural ni apoyo directo a las empresas de transporte, eliminándose incluso medidas que ya estaban en funcionamiento como el gasóleo profesional, que son las que están soportando de forma inmediata y sin capacidad de reacción el impacto de la escalada de costes. La ausencia de ayudas directas por vehículo o mecanismos eficaces de indexación sitúa a miles de empresas en una posición límite”. “En nuestra opinión, el transporte no puede seguir siendo el amortiguador invisible de las crisis, asumiendo costes que no le corresponden y sin instrumentos eficaces para equilibrar su posición”. La subida del precio del carburante se notó al día siguiente de producirse el primer ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. En 30 días, el transporte por carretera acumula sobrecostes de 450 millones de euros
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