44 Transporte Profesional / Enero 2026 TRANSPORTE ANIMALES VIVOS / CARROCERÍAS FARO TRANSPORTES MANSO DOSSIER “El problema no es el vehículo, sino cómo se utiliza” Transportar vida: el desafío invisible del traslado de pollitos de un día La reaparición de la Peste Porcina Africana (PPA) vuelve a colocar al sector porcino bajo el foco sanitario, logístico y normativo. Dentro de esa cadena, el transporte de animales vivos es uno de los puntos más vigilados. Sin embargo, para Juan José Faro, gerente de Carrocerías Faro, la situación exige análisis y realismo, no alarmismo. Faro considera que las posibles restricciones de movimiento no supondrán un impacto extraordinario en la demanda de carrocerías para el transporte porcino. “El sector ya ha pasado por otras crisis sanitarias y siempre ha sabido adaptarse. La demanda responde a necesidades reales, no a picos puntuales de preocupación”, señala. En cuanto a la posibilidad de nuevas auditorías centradas en los vehículos como foco de transmisión, el gerente es claro: “Las carrocerías actuales ya cumplen sobradamente con los requisitos técnicos y sanitarios. El problema no es el vehículo, sino cómo se utiliza dentro de la operativa diaria”. En este sentido, apunta al factor humano y, sobre todo, a la falta de infraestructuras adecuadas para la limpieza y desinfección tras las descargas. Respecto al futuro, Faro no prevé grandes revoluciones tecnológicas. Existen ya carrocerías con aire filtrado, climatización y aislamiento total, pero su elevado coste las hace inviables para la mayoría del sector. “Imponer estas soluciones de forma generalizada sería económicamente insostenible y podría poner en riesgo al transporte de ganado vivo”, advierte. Para Faro, la clave no está en exigir más tecnología, sino en mejorar la operativa, las infraestructuras y la viabilidad económica de un sector esencial para la cadena alimentaria. El transporte de animales vivos es uno de los ámbitos más exigentes del transporte por carretera. Dentro de él, el traslado de pollitos de un día destaca como una de las operaciones más delicadas del sector agroalimentario. Vanesa Manso, gerente de Transportes Manso, describe una actividad en la que cada decisión logística influye directamente en la supervivencia y el desarrollo de millones de aves. Se trata de un transporte que exige un control absoluto de las condiciones ambientales. Temperatura, humedad y oxigenación deben mantenerse estables durante todo el trayecto, ya que cualquier desviación puede provocar estrés térmico o deshidratación, las principales causas de mortalidad. Además, la calidad del transporte en estas primeras horas de vida condiciona el bienestar del animal durante toda su etapa de crecimiento, lo que convierte al tiempo y a la precisión logística en factores críticos. A esta complejidad se suma la falta de conductores especializados. El transporte de aves vivas requiere formación específica y una alta concienciación en bienestar animal, pero los retrasos administrativos en la certificación de los conductores generan sobrecostes y reducen la productividad de las empresas. El sector también se ve afectado por crisis sanitarias como la gripe aviar. Los brotes obligan a confinamientos, sacrificios y cambios constantes en la planificación de rutas, afectando de forma directa a los transportistas. Desde el sector se reclama que el transporte sea incluido en las ayudas por afección sanitaria, al ser un eslabón esencial de la cadena. Seguridad tecnológica La bioseguridad y la innovación tecnológica son claves para reducir riesgos. Carrocerías especializadas, sistemas de ventilación con filtros, materiales fáciles de desinfectar y, en un futuro cercano, vehículos inteligentes y monitorizados en tiempo real marcarán el camino. Como señala Vanesa Manso, transportar pollitos de un día "no es solo mover mercancía: es transportar vida, con una responsabilidad que comienza mucho antes de arrancar el motor".
RkJQdWJsaXNoZXIy MjU3NjU=