La modificación del artículo 38 de la Ley del Contrato de Transporte refuerza el carácter vinculante de esta cláusula. Además, la nueva fórmula de revisión permitirá ajustar el peso del combustible en la estructura de costes del transporte, incrementándolo del 30% actual hasta el 40% en el transporte pesado de carga general.
Este cambio responde a la realidad del mercado, donde el carburante ha pasado a tener un impacto mucho mayor en los costes operativos, y permitirá que la actualización de precios refleje de forma más fiel el coste real del servicio.
Se elimina la negociación sobre la cláusula
Con este cambio, el transportista se verá más reforzado y respaldado en la aplicación de la revisión del precio del transporte cuando varíe el coste del combustible. La normativa establece que la actualización debe aplicarse de forma automática, en función de la evolución del gasoil.
“Se trata de un cambio importante porque elimina la incertidumbre y la negociación constante”, ha señalado Carlos Prades, presidente de FVET
Aplicación directa en factura
La normativa también establece que cada variación en el precio del combustible debe trasladarse directamente a la factura, obligando a reflejar el ajuste de forma clara y diferenciada.
Este sistema permitirá adaptar los precios del transporte a la evolución real de los costes, evitando desfases que hasta ahora obligaban a muchas empresas a asumir incrementos del gasoil durante semanas o meses.
Además, el nuevo Real Decreto-ley contempla el análisis de un régimen sancionador específico para los casos de incumplimiento de estas medidas, con el objetivo de garantizar que la aplicación de la cláusula y la revisión de precios no queden solo en el plano teórico.
Desde FVET se considera fundamental que este refuerzo normativo vaya acompañado de mecanismos de control efectivos que eviten prácticas contrarias a la ley y aseguren que las obligaciones se cumplen en toda la cadena logística.
Un cambio clave para la viabilidad del transporte
FVET destaca que este refuerzo normativo supone un avance en la protección del transporte, al garantizar que los costes del combustible se trasladen de forma automática a lo largo de la cadena logística.
No obstante, la federación valenciana de transporte insiste en que será fundamental asegurar su cumplimiento efectivo para que este cambio tenga un impacto real en la actividad de las empresas.