El Acuerdo Interino de Comercio se ha aplicado desde el 1 de mayo entre la Unión Europea y todos los países del Mercosur que completen sus procedimientos de ratificación y lo hayan notificado a la Unión Europea antes de finales de marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya lo han hecho. Paraguay ha ratificado el acuerdo y se espera que envíe su notificación en breve.
La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos desde el primer día, creando normas previsibles para el comercio y la inversión. Las empresas, los consumidores y los agricultores de la Unión Europea podrán así empezar a aprovechar los beneficios del acuerdo al instante, mientras que los sectores sensibles de la economía de la Unión Europea estarán protegidos por sólidas salvaguardias.
Qué va a suponer el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur
La aplicación provisional también garantizará una mayor colaboración entre la Unión Europea y el Mercosur en cuestiones mundiales apremiantes como los derechos laborales y el cambio climático. Se espera que se crearán cadenas de suministro más resilientes y fiables, cruciales en particular para el flujo previsible de materias primas fundamentales.
En el DOUE del 19 de marzo se publicó el Reglamento (UE) 2026/687 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de 2026, por el que se aplican las cláusulas bilaterales de salvaguardia del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y del Acuerdo Interino de Comercio UE-Mercosur para los productos agrícolas.
Este reglamento establece procedimientos específicos respecto a determinados productos agrícolas «sensibles» para evitar, llegado el caso, un perjuicio grave a los productores de la Unión con el acuerdo con Mercosur. Además, establece un listado anexado de productos sensibles, entre los que se encuentran distintos tipos de carne, queso, leche en polvo, maíz, arroz, huevos, miel, ajos o biodiésel, entre otros.