La protección climática ocupa un lugar central. En comparación con un camión con motor diésel, cada eTruck permite reducir una media de unas 95 toneladas de CO2 al año, tomando como referencia un recorrido anual de 110 000 kilómetros. Con 300 vehículos al día, el ahorro potencial podría ascender hasta 28.000 toneladas de CO2 anuales, una cifra comparable a las emisiones de una localidad pequeña.
Esta nueva tecnología de propulsión no solo beneficia al clima, sino también a los residentes locales, gracias a una reducción de la contaminación acústica. En la aceleración inicial, los camiones eléctricos generan 12,6 dB menos de ruido que los camiones diésel y, subjetivamente, se perciben como mucho más silenciosos, en concreto, la mitad de ruidosos.
En una zona de valles angostos como la del Brennero, se trata de un factor clave para lograr una mayor aceptación pública. A esto se suma que los camiones eléctricos funcionan, en gran medida, sin emisiones locales, dado que las emisiones de partículas que generan los motores de combustión desaparecen por completo y el uso de la recuperación de energía en pendientes descendentes reduce el desgaste de los frenos.
«El Brennero es una prueba de resistencia para el transporte de mercancías en Europa y, al mismo tiempo, demuestra de forma tangible que la movilidad eléctrica en el transporte pesado puede contribuir de manera significativa a aliviar el problema del tráfico hoy en día —declara Frederik Zohm, miembro de la junta directiva de MAN Truck & Bus y responsable de Investigación y Desarrollo—. Hasta que se complete el túnel de base del Brennero, el camión eléctrico puede desempeñar un papel importante para mejorar la situación».
Iniciativa Brennero Verde
En este contexto, MAN Truck & Bus, Dettendorfer Energy GmbH y sus socios ponen en marcha la «Iniciativa Brennero Verde» con el objetivo de desarrollar el corredor del Brennero como un referente en la logística sin emisiones. Una iniciativa que no pretende competir con el tren, sino complementarlo. Hasta que finalice el túnel, este corredor será una alternativa rápida de transporte y, luego, se utilizará para cubrir, entre otros, los flujos de tráfico que no puedan evitarse o desviarse a otros modos de transporte.
La iniciativa se considera parte de un sistema de transporte integrado. Se centra en el transporte de mercancías por carretera, que continuará siendo necesario en el futuro ante el continuo aumento del volumen de transporte. La expansión de las infraestructuras de recarga y de la capacidad de la red a lo largo del corredor de tránsito europeo es un requisito indispensable para poder ampliar el proyecto. La iniciativa se basa en las primeras experiencias prácticas llevadas a cabo con éxito.
La recuperación de energía en zonas alpinas aporta una ventaja adicional en términos de eficiencia: en la ruta del Brennero, el camión eléctrico es capaz de recuperar una parte importante de la energía utilizada y reducir el consumo total de energía
«Para las empresas de logística, lo que cuenta en última instancia es la viabilidad práctica. Es ahí donde entra en juego la iniciativa: estamos demostrando que el transporte sin emisiones en la región alpina es positivo desde el punto de vista ecológico, pero también económicamente atractivo; lo es en la actualidad y no dentro de diez años», explica Georg Dettendorfer, director general de Dettendorfer Spedition Ferntrans, una empresa mediana dedicada a servicios logísticos en la Alta Baviera con cerca de 240 tractoras, así como director general de Dettendorfer Energy, una sociedad conjunta entre el proveedor regional de energía Energie Südbayern y Dettendorfer Spedition.
El uso de camiones eléctricos en el Brennero no solo beneficia al clima y los residentes locales, sino también a las empresas de transporte puesto que, con un kilometraje anual de unos 110.000 kilómetros, se puede conseguir un ahorro de costes considerable. A la vista de los actuales precios del gasóleo, los costes energéticos de los eTruck son un 40% más bajos que los de los camiones diésel.
A esto se añade un ahorro adicional de aproximadamente el 80 % en los peajes. En el caso de un camión eléctrico, el coste total de explotación (TCO) durante tres años es un 20% más bajo que el de un camión diésel con las mismas prestaciones. Además, el uso de camiones eléctricos con batería refuerza la creación de valor local, ya que la energía se genera y se utiliza cada vez más en el ámbito regional.