La nueva norma incorpora criterios de sostenibilidad, seguridad y eficiencia, un nuevo enfoque que implica atender las necesidades de movilidad con la máxima eficiencia en la gestión, optimizando el uso de la infraestructura existente, fomentando la intermodalidad en las zonas urbanas y compatibilizando las actuaciones con la mayor protección del medio ambiente.
Además, la norma regula con mayor detalle aspectos clave como los procedimientos de aprobación de estudios y proyectos, la delimitación y protección del dominio público viario y sus zonas de protección y el régimen jurídico de las autorizaciones. Este desarrollo contribuye a aportar mayor seguridad jurídica y homogeneidad en su aplicación.
Cómo serán los contratos de conservación de carreteras
Los contratos de conservación del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible incorporan exigencias como la elaboración de informes de explotación para la dirección del contrato, que requieren un conocimiento especializado y una sólida capacidad técnica.
En este contexto, se subraya el papel esencial que desempeña la ingeniería en estos contratos: las empresas desarrollan un trabajo técnico de alto valor añadido que repercute en la calidad, eficiencia y seguridad del servicio prestado.
“Esta aportación, lejos de ser accesoria, constituye uno de los pilares fundamentales del modelo y, por tanto, debe seguir siendo reconocida y valorada en los procesos de licitación”, afirma Federico Soria, presidente de la Asociación de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX).
A juicio de ACEX, reforzar la valoración de este componente técnico en las licitaciones no es solo una cuestión de reconocimiento sectorial, sino una garantía para avanzar hacia un modelo de conservación más eficiente, innovador y orientado al servicio público.