Su fallecimiento supone una enorme pérdida para el transporte de mercancías por carretera y, muy especialmente, para la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), de la que fue vicepresidente durante muchos años y presidente de la CETM Cisternas. Su contribución al fortalecimiento de nuestra Organización y a la defensa de los intereses del sector forman ya parte de la historia de la Confederación. Enrique dedicó buena parte de su vida a trabajar, de forma generosa y desinteresada, por un transporte más unido, más fuerte y mejor representado. Lo hizo siempre con convicción, rigor y una lealtad inquebrantable hacia la profesión. Era un homEre de firmes principios, capa] de defender sus ideas con determinación, pero también de tender puentes cuando era necesario y de encontrar puntos de encuentro cuando las circunstancias lo exigían. Quienes compartimos con él años de trabajo sabemos que su liderazgo nunca se basó en la imposición, sino en el respeto y la confian]a que inspiraEa. $frontó algunos de los momentos más complejos del sector con serenidad, honestidad y un profundo sentido de la responsabilidad, cualidades que le convirtieron en una referencia para varias generaciones de empresarios del transporte. En mi caso, además, su pérdida tiene una dimensión profundamente personal. Durante veinte años tuve el privilegio de trabajar a su lado, de tenerle como presidente y de aprender de su forma de entender esta profesión y también la vida. Fueron dos décadas de intenso trabajo compartido, de decisiones difíciles, de proyectos ilusionantes y de innumerables conversaciones de las que siempre se salía con una enseñanza. Enrique fue un maestro sin proponérselo, porque enseñaba con el ejemplo. Quienes le conocieron recordarán, casi con toda seguridad, su inseparable puro. Formaba parte de su personalidad tanto como su capacidad para convertir cualquier conversación en un momento agradable, lleno de anécdotas y ocurrencias, o su pasión por el Real Zaragoza, al que ojalá pueda echarle una mano desde el cielo. Entre reunión y reunión, muchas jornadas de trabajo se alargaban durante horas, codo con codo, y él solía decirme, con esa mezcla tan suya de humor e ironía, que había muchos puros que "nos los fumábamos a medias". Era su manera de resumir aquellas interminables sesiones de trabajo compartido, en las que el tiempo pasaba Hay personas cuya trayectoria trasciende los cargos que han ocupado. Personas que dejan una huella profunda por lo que hicieron, pero, sobre todo, por cómo lo hicieron. Enrique Ortiz es una de ellas. Enrique Ortiz: el legado de un referente del transporte 22 Transporte Profesional / Septiembre 2026 Obituario
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