72 Transporte Profesional / Julio/Agosto 2026 Dossier Medios de pago miento del conductor, precios energéticos, tráfico en tiempo real y disponibilidad de infraestructuras. A partir de ese flujo constante de información, los algoritmos construyen modelos dinámicos que ajustan las decisiones de forma automática o semiautomática. Entre las principales aplicaciones destacan: La predicción de consumos por vehículo. Los sistemas aprenden del histórico de cada unidad para anticipar consumos según conducción, carga, orografía o clima, mejorando la planificación de repostajes y recargas. Detección avanzada de fraude La IA identifica patrones anómalos en horarios, ubicaciones o importes que escapan a los sistemas tradicionales, adaptándose continuamente a nuevas formas de fraude. Recomendación inteligente de servicios en ruta Las decisiones ya no dependen solo del precio o la cercanía, sino también de tiempos de espera, disponibilidad energética, congestión o previsión de costes. Mantenimiento predictivo de flotas A partir de datos del vehículo y su uso, la IA anticipa fallos mecánicos antes de que ocurran, reduciendo averías, paradas y costes operativos. Este enfoque supone un cambio estructural: el transporte deja de operar como una cadena de decisiones humanas apoyadas en herramientas digitales y pasa a funcionar como un ecosistema asistido por inteligencia continua, donde muchas decisiones se sugieren o incluso se ejecutan de forma automática. Marco regulatorio europeo La evolución de la tarjeta profesional del transporte no puede entenderse únicamente como un proceso impulsado por la innovación tecnológica o la estrategia de los operadores privados. Su transformación está fuertemente condicionada por el marco regulatorio europeo, que actúa como un acelerador estructural hacia un modelo de movilidad más digital, interoperable y descarbonizado. En este sentido, la Unión Europea está desempeñando un papel clave al establecer un entorno normativo que no solo promueve la digitalización del transporte, sino que la convierte progresivamente en un requisito operativo. Las políticas vinculadas a la transición energética, la eficiencia logística y la transparencia de datos están redefiniendo las reglas del sector y obligando a una mayor estandarización entre actores. Este impulso regulatorio se traduce en una serie de tendencias claras que están reconfigurando el ecosistema de la tarjeta profesional: • Interoperabilidad entre proveedores de servicios, que obliga a que las tarjetas y plataformas puedan operar de forma transversal en distintos países, redes energéticas y operadores logísticos • Estándares comunes de datos energéticos, orientados a garantizar la comparabilidad, trazabilidad y transparencia del consumo de combustibles tradicionales y alternativos • Trazabilidad de emisiones por operación, que permite asociar cada transacción logística con su impacto ambiental específico, facilitando el cumplimiento de objetivos de descarbonización • Digitalización obligatoria de procesos logísticos, que reduce progresivamente el uso de procedimientos manuales y acelera la adopción de sistemas automatizados y conectados Este conjunto de medidas está impulsando la creación de un nuevo marco operativo común en Europa, en el que la fragmentación histórica del transporte por carretera se sustituye por una arquitectura digital unificada. En este contexto, la tarjeta profesional se convierte en una pieza clave para garantizar la coherencia Repsol se conecta a la eficiencia. La tecnología acompaña a sus clientes en cada tramo de la ruta. Petromiralles cuenta con con sistemas de abastecimiento orientados a la eficiencia logística.
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