Enero 2026 / Transporte Profesional 39 Tras el brote de la peste porcina africana detectado en Barcelona, CETM Animales Vivos ha preparado una guía para evitar su propagación en el transporte. Para esta asociación, “la colaboración y el cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad son esenciales para proteger tanto la sanidad animal como la estabilidad económica de toda la cadena” han señalado. La asociación advierte de que la peste porcina africana podría provocar una distorsión significativa en los movimientos asociados al sector porcino, viéndose afectado tanto por las interacciones de las líneas comerciales intracomunitarias como internacionales. CETM Animales Vivos está en contacto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y con el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña para trabajar por el cumplimiento de las medidas de prevención en el transporte de porcino. CETM Animales Vivos alerta del peligro CETM Animales Vivos ha elaborado una guía de prevención de la peste porcina. confirmado en explotaciones españolas, un logro atribuido al estricto cumplimiento de protocolos. Doble vallado, áreas separadas para carga, pediluvios y limitación absoluta de movimientos dentro de las instalaciones mantienen a raya un virus capaz de transmitirse por contacto directo, por restos orgánicos o incluso por animales carroñeros, como el buitre. Sin embargo, el eslabón más débil podría ser otro: los mataderos. Muchos carecen de zonas de estabulación (espacio confinado donde se mantiene al ganado durante gran parte de su vida para controlar su alimentación, descanso y manejo) suficientemente dimensionadas, lo que obliga a camiones a esperar horas en el exterior, expuestos a vectores como los jabalíes. Esta situación incrementa riesgos y tensiones en una cadena donde el conductor, además, sigue realizando tareas de carga y descarga pese a que la ley lo prohíbe desde 2022. Coordinación Las Administraciones, tanto la Generalitat de Cataluña como el Ministerio de Agricultura, trabajan coordinadas para delimitar la zona afectada —seis kilómetros de núcleo y 14 de perímetro de vigilancia— y abatir la fauna silvestre necesaria para contener el virus. La clave, insiste Pedro Martínez, es evitar a toda costa la entrada del virus en granja: “Si hay un foco en explotación, el sector completo puede quedar en jaque” alerta. Pese a la gravedad, hay un respiro: el brote ha surgido en diciembre, el mes de mayor actividad del año, cuando la demanda de carne y lechón se dispara por las fiestas navideñas y contribuye a amortiguar el impacto comercial. “Si esto llega a ocurrir en verano, habría sido devastador”, reconoce Pedro. Hoy, el porcino español vive una carrera a contra reloj. La bioseguridad es la única barrera disponible para impedir que un virus sin cura salte del monte a las explotaciones. El sector ganadero, que ha demostrado una disciplina sanitaria ejemplar en el pasado, confía en superar este episodio sin que la enfermedad alcance las granjas. Si lo consigue, España podrá recuperar en meses su estatus y normalizar las exportaciones. Si no, el impacto económico podría ser histórico. La crisis ya ha provocado que 19 países hayan decidido vetar la entrada de carne porcina española Según las investigaciones, el brote se ha detectado en jabalíes y todavía no ha llegado a las granjas.
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