Cuando una flota opera en algunas de las zonas con mayores pendientes de Inglaterra, la elección de la tecnología de transmisión va mucho más allá del ahorro de combustible. Para Ubico, empresa encargada de prestar servicios públicos esenciales de ocho ayuntamientos asociados de Gloucestershire y otras zonas, Allison Transmission se ha convertido en un elemento clave para garantizar unas operaciones de flota fiables y sostenibles.
Ubico opera una flota de alrededor de 1.300 vehículos, que recogen residuos y materiales destinados al reciclaje de 369.000 hogares en una superficie de casi 3.400 km². Sus rutas recorren algunas de las zonas más escarpadas de la región, especialmente en Stroud, donde las fuertes pendientes suponen un reto constante.
“Stroud, en Gloucestershire, es una de las zonas más difíciles en las que trabajamos por las características del terreno”, explica Alexander Walsh, responsable de Mantenimiento de Flota y Taller de Ubico. “Las pendientes son extremadamente pronunciadas. Los camiones trabajan bajo una gran exigencia al subirlas, pero sobre todo al bajarlas, ya que pueden coger velocidad rápidamente y muchos de ellos pesan 26 toneladas”.
Estas condiciones ponen a prueba tanto los sistemas de frenado y la cadena cinemática como la experiencia de los conductores. Ubico ha encontrado la solución en las transmisiones Allison y, especialmente, en el uso inteligente de su retardador integrado.
El retardador marca la diferencia al volante
El retardador es uno de los elementos que más valora el equipo de Ubico. Al reducir la velocidad del vehículo mediante la propia transmisión, limita el uso de los frenos convencionales y, con ello, su desgaste y sobrecalentamiento, una ventaja especialmente importante en descensos largos y pronunciados.
“El retardador reduce la necesidad de que el conductor utilice el freno de servicio”, explica Walsh. “Así se evita el sobrecalentamiento y la consiguiente pérdida de eficacia de los frenos. En estos vehículos el retardador dispone de cinco niveles: el primero actúa de forma muy suave y el quinto, con mucha más intensidad”.
Tras realizar numerosas pruebas, el taller de Ubico determinó que el nivel cuatro ofrecía la mejor respuesta y lo estableció como configuración fija para toda la flota. La intensidad de frenado aumenta progresivamente entre las posiciones 2 y 6. Como resultado, se ha reducido de forma apreciable tanto el desgaste de los frenos como los costes de sustitución. “Lo hemos analizado con nuestro software y estamos ahorrando dinero”, confirma Walsh. “Además, ha facilitado mucho el trabajo del taller”.
Desde el punto de vista de los conductores, las ventajas son igual de evidentes. Gary, conductor de Ubico, describe así su experiencia en las pronunciadas pendientes de Stroud: “El vehículo desciende con total suavidad, casi por sí solo. Basta con levantar un poco el pie del acelerador para que el retardador actúe. La conducción es tranquila, controlada y muy relajada”.
El retardador aporta además un beneficio medioambiental que a menudo pasa desapercibido. Al reducir las frenadas bruscas, disminuye las emisiones de partículas generadas por el desgaste de los frenos y los neumáticos, contribuyendo así al compromiso de Ubico de reducir su huella de carbono. “Es un sistema que nos aporta ventajas en muchos aspectos”, concluye Walsh.
FuelSense 2.0: eficiencia inteligente en cada cambio de marcha
Además del retardador, Ubico valora especialmente el software FuelSense 2.0 de Allison, que optimiza los cambios de marcha y la gestión de la energía durante todo el ciclo de trabajo del vehículo.
Ian Bourton, responsable de Operaciones de Flota de Ubico, destaca esta tecnología como una de las principales ventajas de la transmisión: “Además de su robustez y fiabilidad, uno de los aspectos que más valoramos de la transmisión automática Allison es la tecnología FuelSense 2.0. El ahorro de combustible no se debe únicamente a la suavidad de los cambios. El hecho de que la transmisión pase automáticamente a punto muerto cuando el vehículo se detiene también nos ayuda a reducir considerablemente las emisiones, tanto a nosotros como a los ayuntamientos con los que trabajamos”.
Esta función evita que el motor soporte una carga innecesaria mientras el vehículo permanece parado, algo habitual en las rutas de recogida de residuos, en las que se realizan cientos de paradas y arranques cada día. Junto con unos cambios de marcha suaves y optimizados, permite conseguir un ahorro de combustible cuantificable en el conjunto de la flota.
Bourton, responsable también de supervisar las compras para las entidades asociadas de Ubico, tiene claro el papel de Allison en el futuro de la flota: “Nuestros principales criterios son la rentabilidad, la fiabilidad y la reducción de emisiones. Buscamos socios capaces de responder a estas prioridades y Allison Transmission es, actualmente, uno de ellos”.
Eficiencia al volante: hacia una flota más sostenible
El compromiso de Ubico con la eficiencia va mucho más allá de la tecnología de sus vehículos. La empresa cuenta con un completo programa de seguimiento de la conducción basado en el Índice de Eficiencia Energética del Conductor (EEDI), una puntuación de 1 a 100 que evalúa el comportamiento de cada conductor al acelerar, frenar y tomar las curvas.
“Todos nuestros conductores reciben una puntuación EEDI”, explica Walsh. “La referencia nacional se sitúa en 75 puntos, una cifra que indica una conducción eficiente. Quienes obtienen una puntuación inferior reciben formación específica de nuestros responsables de seguimiento, que les ayudan a mejorar hasta alcanzar ese nivel. Nuestro principal objetivo es lograr la neutralidad de carbono en 2030 y, gracias a este programa, hemos conseguido un ahorro de combustible considerable”.
El sistema telemático, compuesto por equipos CMS y una unidad SDA1 instalada en la cabina, proporciona información en tiempo real a los conductores. A su vez, los responsables del programa utilizan estos datos para ofrecerles formación personalizada.
“La transmisión automática Allison facilita mucho el trabajo de los conductores”, señala Walsh. “Al reducir la necesidad de frenar, ayuda a disminuir el consumo de combustible y les permite anticiparse mejor, planificar la conducción y prestar más atención a lo que ocurre a su alrededor. Cuando levantan el pie del acelerador, el vehículo pierde velocidad de forma similar al freno motor de un turismo”.
La experiencia de Gary lo confirma. Desde la incorporación de los vehículos equipados con transmisiones Allison, ha tenido que repostar con mucha menos frecuencia. “Mi puntuación EEDI ha mejorado muchísimo”, afirma. “Para conducir de forma eficiente, funciona de maravilla”.
Una colaboración basada en objetivos compartidos
Para Ubico, Allison Transmission aporta ventajas tanto operativas como estratégicas. En las pronunciadas pendientes de Stroud, el retardador mejora el control y la fiabilidad de los vehículos pesados. En el conjunto de la flota, FuelSense 2.0 permite reducir diariamente el consumo de combustible y las emisiones. Además, a través del programa EEDI, la transmisión ayuda a los conductores a mejorar tanto su puntuación como sus hábitos al volante, contribuyendo así a los objetivos de neutralidad de carbono de Ubico.
“La transmisión evita que el conductor tenga que estar pendiente de los cambios de marcha”, comenta Gary. “Así puedes concentrarte plenamente en las distintas situaciones que se presentan en la carretera. Es perfecto”.
En una actividad en la que es necesario garantizar al mismo tiempo la fiabilidad y la sostenibilidad, y además hacerlo en algunas de las zonas con la orografía más exigente de Inglaterra, esa facilidad de conducción es precisamente lo que se necesita.