Transporte Profesional 480 - Marzo 2026

JAVIER CÁMARA ESTEBAN, SECRETARIO GENERAL CETM LA RIOJA Reconozco que no me gusta hablar de chiringuitos. Ni tampoco la palabra chiringuito. Es pronunciarla y pasar poco menos de una semana con la melodía de Georgie Dann en la cabeza a todas las horas. Tarareo estos días lo del chiringuito a propósito del Centro Logístico Intermodal del La Rioja (CLIR), que gestiona y dirige a su antojo Transportes Royo en el polígono de El Sequero a costa de 3,65 millones de euros de todos los riojanos. 4ue conste que tal afirmación no es mía fueron el Consejo Consultivo de La Rioja, la consultora KPMG, los servicios jurídicos de la Comunidad y, finalmente, la Comisión Europea, desde su Dirección General de Competencia, quienes afirmaron que la concesión de la millonaria subvención vulneró la Ley de Contratos del Sector Público, la Ley de Fundaciones y la normativa de ayudas públicas, además de incurrir en no pocas irregularidades. Cabe recordar también que desde CETM La Rioja denunciamos estos hechos como supuestos delitos de prevaricación administrativa, malversación, administración desleal y falsedad documental, conviniendo primero la Fiscalía la existencia de indicios delictivos en la concesión de esta ayuda y desestimando después el Juzgado la querella que Transportes Royo presentó contra nuestra organización por injurias y calumnias. El caso es que, semanas atrás, la Federación de Empresas de La Rioja (FER), junto a su asociación sectorial de transportistas, ATRADIS, organizaron una jornada para loar las bondades de este CLIR y los ‘innumerables’ beneficios que esta infraestructura reporta al tejido empresarial, económico e industrial riojano. Desde la humildad, entendimos que la presencia de nuestra organización, la más representativa del sector del transporte de mercancías y la logística en La Rioja, era obligada y, tras haber cursado correctamente la inscripción para asistir a la convocatoria, se nos negó la presencia un día antes porque ‘esta sesión técnica estaba dirigida únicamente a asociados a la Federación de Empresas de La Rioja’. Volvía así a quedar patente el ocultismo y la opacidad que rodea todo lo que tiene que ver con el dichoso y fraudulento CLIR. Las crónicas de lo que allí aconteció corroboraron lo que me temía los típicos datos espurios, inconcretos y abultados; las infundadas y baldías perspectivas de crecimiento; y las cifras, siempre tan difusas, de los objetivos alcanzados con el único fin de blanquear los 3,65 millones de euros revestidos hoy en chiringuito logístico. Dolió, eso sí, comprobar cómo la FER y ATRADIS se prestan a este tipo de saraos demagogos y fuleros. Y no por ofrecerle apoyo y propaganda a un empresario a quien le hayan podido conceder una subvención fraudulenta; dolía porque hay otras muchas empresas riojanas del sector del transporte de mercancías, algunas, por cierto, asociadas incluso a la FER, por cierto, que están sufriendo en sus carnes la competencia desleal nacida de la concesión de esta ayuda ilícita, infundada, desproporcionada e individualista. Yo seguí canturreando chiringuito para arriba, chiringuito para abajo, hasta que no di crédito a lo que mis ojos iban a leer a continuación ‘¿Dónde están los fondos europeos para las carreteras y el ferrocarril de La Rioja? (sic)’. La pregunta, tan sensata como lógica y que hoy nos hacemos tantos riojanos, la lanzaba al aire el responsable de Transportes Royo, el mismo al que le regalaron los 3,65 millones de euros para levantar su centro logístico. ¡Ver para creer! ¡Los fondos están en su cartera! ¡Vaya rostro! Con esas, mi enfado creció, mi soniquete cambió, mi rabia arregló la letra de George Dann y desde el pasado miércoles ya no entono chiringuito, ahora digo ‘CLIRinguito’. Un chiringuito logístico Opinión “Existe un gran ocultismo en todo lo que tiene que ver con el fraudulento CLIR”

RkJQdWJsaXNoZXIy MjU3NjU=