Transporte Profesional 456 Marzo 2024

24 Transporte Profesional / Marzo 2024 ESTE MES... Todos tienen que aportar su grano de arena para lograr un sector ético, responsable y profesional. Desde las propias empresas de mudanzas de la Comunidad de Madrid, a las administraciones que contratan estos servicios, sin olvidarse de los clientes. Así por lo menos lo entiende la Organización Castellana de Empresas de Mudanzas (OCEM), integrada en CETM-Madrid, y que representa a las empresas del sector mudancero en la comunidad madrileña. Desde hace años, OCEM lucha por conseguir erradicar –o, por lo menos, reducir- la competencia desleal, por lograr que las empresas que estén asociadas cumplan unos mínimos éticos para representar a la organización empresarial. Pero también por hacer ver a los clientes que “lo barato puede salir caro en muchas ocasiones”, según señala el presidente de OCEM, Roberto Megía. Sin embargo, y a pesar de los intentos, los logros no consiguen hacerse realidad. Por ello, desde esta organización empresarial se quiere insistir en que las administraciones públicas deben ser rigurosas en la licitación de los trabajos de mudanzas o de movimientos de enseres. Se sigue comprobando que las instituciones permiten que las empresas que no son del sector de las mudanzas opten a esos concursos públicos. Esto hace que la competencia sea más desleal, que las empresas que realizan estos trabajos estén en inferioridad de condiciones frente a otras compañías que se presentan y que se salen del convenio del transporte de mercancías. “No podemos hacer más. Es increíble que se siga permitiendo que una empresa que no sea de mudanzas pueda hacer este tipo de trabajos en la Administración pública. ¿Qué más tenemos que hacer para impedirlo?”, se pregunta Roberto Megía, presidente de OCEM. Y, mientras tanto, algunas empresas del sector siguen funcionando de manera amoral, de manera que optan a concursos públicos con propuestas en baja temeraria y que, incluso, son advertidas por la propia administración pública. “Nosotros mismos tenemos que ser los primeros que miremos por la limpieza de nuestro sector. Si las empresas de mudanzas no dan ese paso, de nada servirá que una organización empresarial como la nuestra, como OCEM, siga luchando por dignificar el sector”, añade Megía. Colaboración ciudadana La última pata de la situación que sufre, o vive, el sector de las mudanzas está en los propios clientes. Así, según se explica desde OCEM, son los ciudadanos “los que también pueden ayudar y pensar que una mudanza barata puede resultar cara, que deben mirar por sus propios enseres, que si se contrata un servicio de este tipo con empresas que no cumplen con la legalidad el que tiene que perder es el propio cliente”. Por ello, se reclama que cuando se vaya a contratar un trabajo de mudanzas el ciudadano compruebe que son empresas legalmente establecidas, que cumple con las normas, que tienen los seguros correspondientes. Entre todos estos aspectos está la estabilidad del propio sector de las mudanzas, de sus empresas y la dignificación de una especialización. Desde hace años, Roberto Megía sigue pregonando este aspecto de su profesión, que “es un trabajo especializado y que, por tanto, requiere de servicios especializados, de empresas especializadas”. Porque si no hay esta especialización, “no se podrán llamar mudanzas”. El futuro es, por tanto, poco halagüeño, un tanto gris, cercano al negro, en un sector que también, como el transporte de mercancías es esencial y que sin la colaboración de las tres patas –empresas, administraciones y clientes- poco se podrá conseguir por dignificar el sector. Madrid ahoga al sector de las mudanzas OCEM exige a las Administraciones Públicas la aplicación del convenio del sector en los concursos de mudanzas y a las empresas un mínimo de ética en su funcionamiento. Roberto Megía, presidente de OCEM, hace un llamamiento a las Administraciones Públicas a que sean rigurosas en la licitación de los trabajos de mudanzas o de movimientos de enseres. OCEM

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